martes, 21 de septiembre de 2010

El cliente nunca tiene la razón

Dilbert es un personaje de Scott Adams
En su libro El cliente NUNCA tiene la razón, Tamara Di Tella desmitifica la política de que el cliente debe tener siempre la razón. Desde su experiencia nos demuestra como en muchas ocasiones, el cliente NO tiene la razón y porqué no la tiene. Si el manual de marketing clásico decía que al cliente había que tenerlo en un pedestal y obedecer sin chistar hasta el más mínimo de sus caprichos, Tamara nos enseña a hacer todo lo contrario en lo que llama su “manual de anti marketing”. Para empezar, ¡despídase de los clientes que no sirven! Son esos que lo único que le traen son dolores de cabeza. “El cliente no cambiará y usted se va a hacer mucha mala sangre en el intento. ¿Mi consejo? No le de la razón simplemente porque él es el cliente. No lo acostumbre mal”
Decálogo del cliente insatisfecho: (según Tamara Di Tella)
  1. El cliente no quiere un producto barato (porque ya estamos mentalizados que barato es sinónimo de mala calidad), Lo que el cliente quiere es un producto caro que pueda conseguir a un buen precio.
  2. El cliente no sabe ni entiende del negocio. Si el cliente supiera o tuviera la experiencia que adquirió el emprendedor o el empresario no sería un cliente, sería un competidor.
  3. El cliente es como un niño, no razona. Se mueve por capricho y gratificación inmediata. El cliente ve algo, le gusta y lo quiere. Y lo quiere AHORA.
  4. El cliente no usa la lógica, sus decisiones nunca son decisiones pensadas o inteligentes.
  5. El cliente no aprecia el esfuerzo del emprendedor o el empresario. (No es por maldad, sino por desconocimiento del esfuerzo que implica llevar adelante un negocio)
  6. El cliente se queja (siempre)
  7. El cliente molesta cada vez que puede hacerlo.
“Al primero que se le ocurrió agregarle alcohol al helado fue un loco que rompió todos los esquemas y se lanzó a hacer algo nuevo por lo cual fue muy criticado al principio” Lo mismo sucede con cualquier innovación del mercado: al principio genera quejas, porque no es fácil adaptarse a los cambios.
  1. El cliente se apoltrona (como un gato) El cliente está cómodo así como está y los cambios lo desestabilizan.
  2. El cliente encima opina cada vez que puede hacerlo, porque su opinión es muy valiosa.
OJO, no se trata ni de ofender ni de desquitarse del cliente ni de una absurda e infantil venganza. Se trata de hacer un acercamiento para entender que piensa, que siente, que lo motiva, el por qué de su reclamo. Se trata de comprender su idiosincrasia, su circunstancia, su situación, para saber en cada caso como conviene resolver el inconveniente que el cliente que nos plantea. El cliente no piensa pero existe, nos dice Tamara. Entonces, ¿Qué hacemos con él?
  1. Tratar de comprenderlo. Ponerse en los zapatos del otro no es fácil pero nos puede ayudar a entender que siente la otra persona.
  2. Escucharlo. A veces el otro sólo necesita alguien que lo escuche, y quizás sea exactamente lo que el cliente necesita y lo haga sentir mejor.
  3. No aconsejarlo. El cliente no viene buscando un consejo, viene buscando una solución. Un consejo puede funcionar o no, pero cuando les decimos que a otro le pasó lo mismo saben que es un resultado seguro. Una anécdota es más confiable que un consejo, porque confiamos en la experiencia del otro.
  4. Dejarlo soñar. “Junto con los chismes vienen las historias fantásticas. Así que si quiere saber que hay que hacer con un cliente, además de escucharlo, de empatizar con él y de contarle muchos chismes, háganlos soñar.”
  5. Darle alas para volar. “Una vez que el cliente está allí, retrógrado y molesto, ¿Qué hacemos con él? La respuesta es simple: le damos alas para volar. (…) Tomemos otro caso: Disney. ¿Qué vende Disney si no es fantasía?”
  6. Finalmente, y aunque estoy de acuerdo con las opciones que nos sugiere Tamara, quiero agregar una opción más, y en este punto me pongo del lado del cliente (a fin de cuentas también lo soy): No hay que darle motivos para que se queje. Le doy un ejemplo: Cuando alguien sale a almorzar a las tres de la tarde, es de esperar que tenga bastante hambre. Pero me ha pasado que a la señora del kiosco le parecía más importante ver y responder mensajitos de texto en su celular que atenderme. Y ella sabía que yo iba a almorzar porque ya era una cliente habitual. A veces el cliente se queja con justa razón, pensé en ese momento mientras me gruñían las tripas.
Todo esto es apenas una muestra del conocimiento sobre los clientes que Tamara comparte con nosotros. El cliente nunca tiene la razón es un libro revelador y muy divertido para todo aquel que ha sufrido en carne propia los caprichos de los clientes que siempre quieren tener la razón. Hasta la próxima.

martes, 14 de septiembre de 2010

Palabras de ayer

Ordenando la biblioteca se me dio por revisar dentro de los libros, ya que suelo guardar papeles, fotos, recortes de revistas que luego olvido que existen. Y dentro de El libro del Fantasma, de Alejandro Dolina, encontré un manuscrito mío con fecha del 10 de septiembre de 2002.
“Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. Este es uno de esos días.”
Así empieza La Resistencia de Ernesto Sábato, quizás su libro más esperanzado, sobre todo si se lo compara con Antes del fin. Pero no lo cité por cuestiones literarias. Mi intención es otra: que me ayude a recordar. Hoy al levantarme me sentí exactamente así. Y no quiero olvidarlo. Hoy tengo la certeza de que, si realmente me lo propongo, puedo tomar las riendas de mi vida. Eso no quiere decir que no me equivoque. Puedo equivocarme. Por extraño que parezca, cometer errores parece ser parte de la naturaleza humana (que ironía, casi escribo la palabra humana sin h). Una gran periodista dijo en una ocasión: “Todos tememos al fracaso. Todos somos inseguros. Es lo que nos hace humanos.” Esas palabras encierran una gran verdad. El fracaso es una posibilidad. Pero si no lo intento, el fracaso será la única posibilidad. Y el ser humano no está hecho para el fracaso, sino para intentar alcanzar el éxito en cualquier empresa que emprenda, ya sea grande o pequeña.
Me alegra haber encontrado un recordatorio que en ocasiones me hace mucha falta, y que sigue vigente. Sólo quisiera hacerle una corrección: alcanzar el éxito no debe quedar sólo en el intento. Porque “lo intenté” es el consuelo del que fracasa, y no es esa mi intención, ni la de nadie. Es bueno saber que una esperanza demencial puede ser nuestra compañera en el camino. Creo que es importante recordar que no siempre estará con nosotros, pero eso no significa que debamos apartarnos del camino que nos llevará al éxito. Tarde o temprano la esperanza que creíamos perdida acabará regresando.
Hasta la próxima.
Lois Lane en Bajo un sol amarillo, una novela de Clark Kent 

lunes, 30 de agosto de 2010

Cambiar el mundo

Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...
Cambalache, Discépolo

La semana pasada estuve viendo Los fantasmas de Goya, de Milos Forman. Por si no la vieron es una película que te deja sin ganas de dormir. Mientras miraba la película, me puse al corriente del argumento del último documental de Enrique Piñeyro, El Rati Horror Show. Esa combinación deprime a cualquiera. En la película Los fantasmas de Goya muestran como la inquisición española torturaba gente inocente con acusaciones absurdas (y no es por hablar mal de los españoles, porque lamentablemente, esto es algo que sucedió y sucede en el mundo entero). En el documental de Piñeyro se muestra como un hombre inocente termina preso por un crimen que no cometió, debido la incompetencia de la policía argentina para detener al verdadero culpable. (Por triste que parezca, decir incompetencia y policía argentina en la misma oración suena redundante). Al atar cabos entre las dos películas me puse a pensar que poco cambió todo desde entonces si siguen pagando justos por pecadores, si los inocentes son los que sufren mientras que los culpables no se privan de hacer lo que quieren. Hoy vivimos en un mundo donde domina la violencia, donde una mujer perdió a su bebé después de una cesárea de urgencia porque unos delincuentes sin corazón le pegaron un tiro para robarle a la salida de un banco. Este no es el mundo en el que quisiera que vivan mis hijos cuando decida tenerlos.
Es necesario, yo diría imperativo, darle un freno a la violencia a la que lamentablemente nos hemos acostumbrado. ¿Qué podemos hacer? Eso depende de cada uno. Sé que cambiar el mundo parece un proyecto descomunal, ambicioso e imposible pero todo lo que hagamos, por pequeño que sea, suma. Podemos empezar desde nuestra propia casa, desde nuestra familia, desde nuestro barrio. Basta con hacer algo desde nuestro entorno, para que sea un poco mejor de cómo lo encontramos antes.
Tenemos que volver a crear lazos con otras personas, volver a ser una comunidad en la que cadaindividuo es responsable, preocuparnos por el bienestar del otro tanto como por el nuestro. Que no me sea indiferente el dolor, la necesidad del otro. No es una obligación, pero es algo que todosdeberíamos sentir como responsabilidad. Empezar a cambar el mundo no es tarea de uno solo, es tarea de todos. Si cada uno aporta su grano de arena, podemos hacer una gran diferencia. VOLVAMOS A SER HUMANOS. Hoy me siento como un náufrago lanzando una botella con un mensaje de esperanza. Ojala este mensaje llegue y no se pierda en un océano de indiferencia. Hasta la próxima.

Clemente es del genial Caloi


martes, 24 de agosto de 2010

Como hacer un plan de negocios I

“Cada negocio y proyecto importante necesita un plan de negocios, una hoja de huta para abordar las oportunidades y obstáculos esperados e inesperados que depara el futuro y para navegar exitosamente a través del entorno competitivo particular de ese negocio.”
Crear un plan de negocios, Serie Pocket Mentor, Hardvard Business Press

Así como a nadie se le ocurriría construir una casa sin planos o iniciar un viaje sin un mapa, no es conveniente iniciar un emprendimiento sin un plan de negocios. Todos sabemos que son los planos de una casa o un mapa de rutas, pero ¿Qué es un plan de negocios? El plan de negocios es un documento esencial que incluye los aspectos fundamentales de nuestro proyecto. Su objetivo es que podamos realizar un manejo eficiente de nuestros recursos para alcanzar los objetivos deseados. Nuestro plan de negocios será entonces una herramienta fundamental para alcanzar el éxito en cualquier negocio que emprendamos, por eso no puede ser dejado al azar.
Dilbert es un personaje de Scott Adams
¿En que consiste el plan de negocios?Si bien existen muchas variantes, un plan de negocios debería poseer 10 ítems fundamentales:

Portada e Índice: Debe incluir el nombre del negocio o proyecto, información de contacto, logo o isologo.
Resumen ejecutivo: Sintetiza todo el plan de negocios. No debería extenderse más de tres páginas En el resumen ejecutivo se debe definir la identidad del negocio que vamos a desarrollar, de manera que sea comprensible para cualquier lector, y si la situación lo requiere, atraer la atención de un potencial inversor.
Descripción del negocio: La descripción del negocio debe partir del producto o servicio que vamos a ofrecer, sus cualidades y características técnicas, que valor añadido tiene que lo hace único y diferente a otros que ya existan en el mercado y cómo vamos a aprovechar esa ventaja competitiva para impulsar el negocio. También debería incluir los objetivos que queremos alcanzar a corto y largo plazo, y que medios contamos para alcanzar dichos objetivos.
Análisis del entorno: Es un análisis exhaustivo del contexto en el que se va a desarrollar nuestro negocio.
Plan de marketing: Debe incluir las características del mercado en el que vamos a proyectar nuestro negocio, definiendo el nicho que ocuparemos, la necesidad insatisfecha y su potencial en el mercado.
Plan de operaciones: Debe describir cómo serán los procesos de elaboración de nuestro producto o servicio.
Equipo de gestión: Incluye a todas las personas que forman parte del equipo o que intervienen en alguna de las etapas del proyecto, que conocimientos y que experiencia tienen en el rubro que estamos desarrollando actualmente.
Plan financiero: Este apartado debe incluir las proyecciones y datos financieros estimados, y los requerimientos de capital para arrancar y hacer crecer el negocio.Evaluación de rentabilidad del proyecto: Teniendo en cuenta los ítems anteriores es posible evaluar el proyecto y estimar su rentabilidad. Estas cifras se pueden ajustar en el futuro con los datos reales.
Apéndice: Aquí se puede incluir cualquier tipo de información relevante (cifras, datos, gráficos) para complementar cualquiera de los ítems anteriores.

Este es un esquema básico del plan de negocios. Es posible agregar más herramientas de análisis y mucha más información, pero para comenzar con un emprendimiento pequeño desde su origen, este esquema servirá para nuestros propósitos. También es posible hacerlo más acotado, pero mientras más información tengamos y más exhaustivo sea el análisis que hagamos de dicha información, tendremos menos posibilidades de equivocarnos. A medida que el emprendimiento se convierta en un negocio más grande, el plan de negocios se puede modificar a medida que lo requiera nuestro emprendimiento, ya que el plan de negocios es un documento vivo, que cambia y evoluciona junto con nuestro negocio.Y si este esquema resulta demasiado complejo para alguien que recién empieza, también es posible elaborar nuestro plan de negocios de forma personal a nuestra medida. El esquema que ofrezco es sólo una herramienta para facilitar la redacción del plan, pero su utilización no es obligatoria. La función de una herramienta es la de hacer la tarea más sencilla, y si no es la herramienta adecuada, siempre se puede utilizar otra. Hasta la próxima.

lunes, 2 de agosto de 2010

Nada sucede por casualidad

Nada sucede por casualidad
No existe la suerte. Hay un significado
detrás de cada pequeño hecho.
Quizás no pueda ser visto con claridad
de inmediato, pero lo será
antes de que pase mucho tiempo.
Richard Bach,
Nada es Azar


Domingo 01 de agosto de 2010, 11 PM
Dejamos el repaso de inglés para salir a la fría noche porteña en busca de un quiosquero trasnochado del barrio de Villa Urquiza que nos provea de gaseosas. Y de paso, sacar
plata del cajero para evitar tener que hacerlo en el centro mañana. Volvemos al hogar con las gaseosas y la plata. Como no me puedo dormir enseguida, me quedo releyendo
Mensajes para siempre, un libro que recopila frases de varios libros de Richard Bach: No hay errores. Los acontecimientos que atraemos hacia
nosotros, por desagradables que sean, son necesarios para
aprender lo que necesitamos aprender; todos los pasos que
damos son necesarios para llegar adonde hemos escogido.
(De
El puente hacia el infinito)

Cerca de la una y media me dispongo a disfrutar de un sueño reparador. Pero el sueño me elude, por más que cierre los ojos y trate de dormirme. Y encima, un estruendo irrumpe la calma de la noche, seguido de un ruido de sirenas. Sonó como si una puerta gigante se cerrara de golpe. O como una explosión, pensé, pero no puede ser. Me duermo sin averiguar el origen del estruendo.
Lunes 02 de agosto de 2010, 7 AM
El despertador reclama que me levante de la tibia cama y yo intento convencerlo de que me conceda 10 minutos más de gracia. Logro convencerlo hasta las 7:40. Me resigno a levantarme y me visto con el suficiente abrigo como para poder salir a enfrentar el frío. Mientras intento meter todo lo que necesito en mi mochila, suena el teléfono. Además de darme los buenos días y comprobar que no me quedé dormida, me contás que el mismo cajero donde estuvimos anoche voló en pedazos. Creo que en ese momento no logro reaccionar del todo. Pero cuando salgo a la calle y camino hasta la esquina puedo verlo con mis propios ojos.

Una camioneta de un noticiero.
Una cinta amarilla rodea un poste de luz y una parada de colectivo.
Un montón de gente esperando el colectivo observa.
Un montón de vidrios rotos regados por el suelo.
Un túnel oscuro donde no queda nada en pie.
…
¿Qué hubiera pasado si además de tener la mala suerte de estar en el lugar menos indicado, hubiésemos coincidido con una hora que no nos convenía?
…
Camino, bajo al túnel del subte, espero, entro, me siento. Cosas que hago todos los días, pero esta vez de manera casi absolutamente mecánica. Mi cabeza es un montón de engranajes que no paran de dar vueltas. No me siento bien.
…
Cerca de las dos de la tarde vuelvo sobre el libro que me acompañó anoche en mi desvelo. Busco distraer mi mente de las pesadillas que se proyectan en mi cabeza. No sé si lo logro del todo. Pero por alguna razón, me detengo en una página que sólo tiene una frase, del libro
Ilusiones:He aquí la prueba para verificar
si tu misión en la tierra ha concluido:
si aún estás vivo es porque aún
te falta terminarla.

lunes, 26 de julio de 2010

Emprender por necesidad o por oportunidad

¿Que motivos llevan a emprender? Anteriormente expuse los míos, no es por una oportunidad específica, podría decirse que hay un porcentaje de necesidad, pero más acertado sería decir que es por deseo propio. Pero hoy quiero analizar que otros motivos pueden llevarnos a emprender. Aunque puede haber otros, como en mi caso, los principales son por detectar una oportunidad en el mercado o por una necesidad.
“Mientras que los emprendedores por oportunidad arrancan un negocio por que perciben ciertas falencias en el mercado y desarrollan un producto o un servicio para satisfacerlas, los emprendedores por necesidad son aquellos que optan por la actividad independiente por no hacer encontrado un trabajo satisfactorio (…) así que los primeros tienen una visión más a largo plazo y generan negocios con alto potencial de crecimiento, mientras los segundos suelen generar negocios de menor envergadura, donde la clave es generar un ingreso para sus dueños, ante alternativas laborales poco atractivas.”
María Laura Lecuona Y Danila Terragno, Tu dinero en tiempos de crisis

Más allá de los motivos que nos lleven a emprender hay dos conclusiones que considero importantes: primero, a la oportunidad no hay que esperarla, hay que salir a buscarla o mejor aún crearla nosotros mismos. Como dice Abraham Lincoln:
“Aquellos que esperan que las cosas les lleguen, es posible que reciban algunas, pero solo las dejadas por aquellos que salen a buscarlas.”
Segundo, tener un plan de negocios nos ayuda a saber desde dónde partimos y hacia dónde deseamos llegar. Es el mapa que necesitamos para que nuestro emprendimiento llegue a buen puerto. Aunque es posible que se vaya modificando según las necesidades de nuestro emprendimiento, es importante contar con el desde el principio. Ahora, ¿qué es y cómo se elabora un plan de negocios? Eso lo dejaremos para la próxima.

martes, 20 de julio de 2010

Bolibag



“El mundo es nuestro hábitat natural, y de nosotros depende hacerlo más agradable”

Walter Dresel, El lado profundo de la vida

Hace un tiempo pasaban por la televisión una publicidad de animación donde se veía a una hermosa familia de leones. Había tres pequeños cachorros jugando cerca del papá león y la mamá leona. Al oír llorar a los pequeños los leones adultos se acercan a ver que sucede: uno de ellos se acaba de asfixiar con una bolsa de plástico. El león ruge furioso y sale corriendo desde un lugar que parece una sabana africana hasta llegar a una ciudad. Allí divisa a su enemigo, una persona…con una bolsa de plástico en la mano. El león se dispone a atacar cuando gira su cabeza y ve una más, otra, y otra, y otra más…son cientos de personas caminando con una bolsa de plástico en la mano. El león retrocede asustado. Su enemigo es numeroso y no sabe como hacerle frente.
Al final de la publicidad el que la observa se siente cómplice de un asesino, porque a diario usamos bolsas de plástico sin pensar en las consecuencias que tiene el uso masivo de este material. Si bien es cierto que son cómodas, livianas y fáciles de trasportar y doblar, también es cierto que se rompen con demasiada facilidad, no soportan mucho peso, son peligrosas para los bebés, los niños pequeños y los animales, y lo que es peor, tardan 1000 años en degradarse.
¿Cómo podemos reemplazar algo que ya esta tan inserto en nuestra vida diaria? La solución es muy simple: con bolsas de tela. Son mucho más resistentes, pueden tener varios usos y soportan mayor peso son romperse, se pueden lavar y volver a usar y no contaminan, ya que al estar hechas de fibras naturales se degradan fácilmente cuando ya no sean útiles. Y si aún les queda algún pretexto para no usar una bolsa de tela, como “no quiero andar llevando a todos lados algo grande e incómodo”, a partir de ahora no tiene excusas. Les presento Bolibag

Bolibag es una bolsa de tela con un diseño que la hace muy cómoda de llevar a cualquier parte. Ocupa poquísimo espacio, los dos modelos son plegables (el modelo Boli plegada tiene el tamaño de una manzana, y el modelo bird tiene el tamaño de un monedero grande). Además, es muy resistente. Lo sé porque he sometido a mi bolsa bird al peso de las compras de supermercado, y aunque mi hombro ya no resiste, la bolsa sí lo hace.

Detrás de Bolibag hay un claro objetivo de concientizar a las personas e intentar cambiar sus hábitos de consumo: abandonar de una vez por todas las bolsas descartables que entregan en todo tipo de comercios. Las bolsas son prácticas, livianas, vistosas y atractivas y para todo uso, no solo para el super, sino para todos los ámbitos de la vida.
Les invito a conocerla y poner su granito de arena para hacer algo bueno por nuestro planeta. Entre todos podemos generar un cambio. Hasta la próxima.

http://www.bolibag.com.ar/
(54) 11 4864 5843
Pia Compiano - Martin Sassenus

lunes, 5 de julio de 2010

Arriba Argentina

Vamos Argentina! Que tu grandeza no nace en la costumbre de vencer, nace en la tradición de no darte por vencida.
http://www.interpatagonia.com/videos/peques-mundial.html
(Para aquellos que no los conozcan los Peques son unos duendes de la Patagonia argentina, de pequeña estatura y gran corazón)

“Aprovechar las situaciones difíciles para convertirlas en momentos clave en los que vemos las posibilidades de cambio, marca la diferencia entre quienes se destruyen frente a la adversidad y quienes saben explotar estas situaciones a su favor, buscando alternativas para mejorar.”
Walter Dresel, El lado profundo de la vida

Hoy a las nueve de la mañana el cielo sobre Buenos Aires estaba completamente cubierto de nubes, como si quisiera reflejar lo sombrío de nuestros corazones al perder, junto con el partido del sábado pasado, nuestras ilusiones de levantar este año la copa del mundo. Sin embargo, y aunque quizás mucha gente piense todo lo contrario, los argentinos en general, y los porteños en particular, “no somos fulanos con la lágrima fácil, de esos que se quejan solo por vicio”, como dice el poeta español. Y para demostrarlo, el día después de la derrota una multitud les dio un cálido y merecido recibimiento a los gladiadores que dejaron todo en tierras lejanas por alcanzar la gloria, pero quedaron en el camino.
Quizás no para el resto del mundo, pero para muchos argentinos quizás pesan más en la balanza cuatro victorias seguidas que una derrota. Hubo aciertos que merecen ser celebrados, y desaciertos que pueden y deben ser corregidos. Y lo más importante es que siempre habrá en el futuro otra oportunidad de triunfar.
Hoy quiero dedicarles este poema de Almafuerte a ellos y a todos los que emprenden un proyecto con valentía y con la esperanza de alcanzar sus sueños. Hasta la próxima.

¡Piu Avanti!

No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al menor ruido.

Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...

Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!

lunes, 28 de junio de 2010

Un método de combinaciones transgresoras


“Los limites que tienen las personas, las empresas y las organizaciones para alcanzar el éxito están determinados por su apego a reproducir moldes”

Que tienen en común los videoclubs, las canchas de paddle, las parrillas y los ciber? Que todos fueron negocios que hicieron furor en algún momento, y que todo aquel que pudo puso uno igual a los otros. Hoy los negocios de estos rubros quedan cada vez menos. Que un negocio sea exitoso en un momento determinado no significa que al repetirlo en otro momento, en otro lugar y con otras circunstancias se logre el mismo éxito. Lo más probable es que el mercado ya este saturado de estos clones de negocios y el resultado no sea el esperado.
Si al pensar en realizar un emprendimiento nos limitamos a repetir formulas gastadas por el temor de que un negocio basado en ideas nuevas no serán exitoso, esta conducta nos llevará al fracaso. Pero si realmente queremos alcanzar el éxito, es imprescindible decidirnos a actuar de manera diferente y comprometernos con un cambio radical. DEBEMOS ROMPER NUESTROS LÍMITES. Esa es la primer y quizás más importante lección que nos brinda
La guía del emprendedor: Combinaciones transgresoras para crear un negocio único, de Hernán Herrera y Daniel Brown. Partiendo de la premisa que si hacemos lo que siempre hemos hecho, lo que han hecho los demás o lo que ha hecho el líder, nunca llegaremos más allá, los autores proponen dar un paso adelante para crecer, aprender, experimentar, desarrollarnos y lograr resultados extraordinarios, rompiendo con la uniformidad y transgrediendo las formulas conocidas.
A partir de diversas técnicas los autores nos guían en el desarrollo de un inventario personal de nuestros conocimientos, fortalezas, y gustos personales, para combinarlos una manera completamente nueva y diferente, y así poder transferir esos conocimientos a otros ámbitos para dar lugar a un nuevo enfoque. Para ponerlo gráficamente, es como aprender a dar vuelta un caleidoscopio para formar una nueva combinación de formas y colores, con aplicaciones prácticas para lograr una situación laboral ideal para cada uno. La guía del emprendedor es un libro que sin duda lo dejará pensando. Vale la pena leerlo y releerlo. Hasta la próxima.

martes, 22 de junio de 2010

Carpe diem



Para que contar el tiempo que nos queda
Para que contar el tiempo que se ha ido
Si vivir es un regalo y un presente
Mitad despierto, mitad dormido.
Andrés Calamaro

“Hay que tener claro que se puede ser creativo en cualquier lugar y que hay que saber aprovechar los momentos. (…) Aproveche sus tiempos muertos y haga algo productivo”
Sergio Bulat, El arte de inventarse profesiones, Empresa Activa

Me imagino que debe haber mucha gente con ganas de hacer cosas creativas, diferentes a las estructuradas tareas laborales. Pero la excusa para no hacerlas es siempre la misma: ¡No tengo tiempo! En su libro
Ilusiones, Richard Bach dice Justifica tus limitaciones y ciertamente las tendrás. Tiempo hay, solo hay que saber encontrarlo y saber administrarlo.
¿Qué es más difícil? ¿Administrar dinero o administrar el tiempo? Seguramente si un amigo en apuros recurriera a nosotros para pedirnos dinero, se lo daríamos si está a nuestro alcance ayudarlo, pero si nos dijera que nos necesita disponibles por ocho o más horas, cual sería nuestra respuesta? Difícilmente alguien pueda prescindir de ese tiempo.
¿Por qué tanto hincapié en la administración del tiempo? Porque es lo más valioso que tenemos. No puede ser ahorrado de la misma forma que el dinero. Podemos perderlo, pero no recuperarlo. No se puede comprar el tiempo. Nadie sabe cuanto tiempo va a disponer. Por eso no hay que desperdiciarlo, hay que aprovecharlo siempre que sea posible. Yo tengo por costumbre llevar un libro a todos lados. Si tengo que viajar en subte o en colectivo, hacer cola en el banco, o permanecer en una sala de espera del médico, siempre puedo aprovechar estos “tiempos muertos” haciendo algo que para mí es sumamente placentero. Cuando leo me sumerjo en otros mundos, conozco historias, me emociono o aprendo algo nuevo.
También tengo la costumbre de llevar una libretita en mi mochila para anotar todo lo que se me pueda ocurrir. Parte de esto, por ejemplo, lo escribí en un colectivo. Y no estaba cómodamente sentada. Estaba parada y con un caño clavado en la cadera. No es muy cómodo escribir así, pero la inspiración puede aparecer en cualquier momento y lugar, y tampoco conviene desperdiciarla.
No se confundan.
No estoy diciendo que sea una obligación llenar con una actividad cada minuto de nuestras vidas. Nadie quiere vivir así, y sin embargo, muchos lo hacen. Solo que en vez de llenar el tiempo con actividades placenteras, la llenan con obligaciones. El ritmo de vida acelerado al que nos hemos acostumbrado nos lleva cada vez más a resignar lo que queremos por lo que debemos hacer. El trabajo suele ser nuestra prioridad (más por necesidad y por obligación que por el deseo de hacerlo) y muchas veces debemos resignar tiempo con la familia, con los amigos, con la pareja, y hasta con nosotros mismos, por cumplir con nuestras obligaciones en tiempo y forma.
Y gracias al afán de necesitar cumplir con todas nuestras obligaciones, también terminamos resignando tiempo de descanso. Todo lo cual nos lleva a padecer problemas de salud.
Creo que para mejorar nuestra calidad de vida es imperativo lograr un saludable equilibrio.
Aprovechar nuestro tiempo no significa agregar más obligaciones a nuestra ya apretada agenda, sino aprovechar mejor el tiempo que disponemos.
Si tenemos dudas sobre que nos conviene hacer, siempre conviene preguntarse primero, que es lo que nos hace sentir mejor. Segundo, que mejora nuestra calidad de vida. Y tercero, como repercuten nuestras decisiones en nuestra vida y en la de los demás.
Hay momentos que conviene aprovechar para ser productivos y creativos, y otros para descansar y reponer energías. Aprovechar un día también puede ser no hacer absolutamente nada, si eso es lo que deseamos. Un día de descanso también está bien aprovechado, si lo necesitamos. Les confieso que eso es lo que hice el feriado de ayer. Hasta la próxima.

viernes, 11 de junio de 2010

Locos por el fútbol


Nadie es ajeno a la fiebre del mundial, y nos guste o no, a partir de hoy y durante el próximo mes, voluntaria o involuntariamente, veremos fútbol, oiremos hablar de fútbol, leeremos sobre fútbol, compraremos fútbol (para muchos el merchandising es irresistible) y respiraremos fútbol hasta el cansancio. No sé como se manejan en otros países, pero aquí en Argentina, el fútbol está tan arraigado en nuestra cultura y en nuestra identidad, que incluso se han flexibilizado las normas en instituciones como escuelas y empresas para incorporar un televisor los días que juega la selección argentina, para evitar el ausentismo de alumnos o empleados, porque está comprobado que no existe razón ni castigo en el mundo que nos persuada de perdernos un partido de nuestra selección a cambio de cumplir con nuestras responsabilidades. Y no es por falta de responsabilidad, sino por la manifestación de una pasión incontrolable.
Más allá del gozo de los triunfos, de la bronca de los empates y del sufrimiento de las derrotas (propias o ajenas) que veremos (y sufriremos) en los próximos días, como emprendedores podemos aprender una valiosa lección de la selección: si bien es cierto que a veces existe una dosis de azar y otro poco de suerte, si obtienen el triunfo es gracias a un enorme esfuerzo y
trabajo en equipo. Esta es hoy en día y será también en el futuro una habilidad fundamental para sobrevivir en el mundo laboral. Esto es, y será válido para el trabajador en cualquiera de sus formas: autónomo, cuentapropista, empleado en relación de dependencia, o emprendedor.
En un equipo de futbol
todos son importantes, ninguno de los jugadores como individuos, por más talentoso que sea, podría enfrentar al rival por sí solo. Sólo si cada uno pone lo mejor de sí mismo para beneficio del equipo lograrán obtener la victoria. Sumando y combinando las habilidades, destrezas y talentos de cada uno, logran formar un equipo en el cual el todo es mucho más que la suma de esas individualidades. Tener o desarrollar esta habilidad de formar parte de un equipo eficiente nos da una ventaja competitiva en cualquier área en la que deseemos desenvolvernos. Incluso si somos emprendedores, el trabajo en equipo con otros puede ser vital para que nuestro emprendimiento sea sustentable. Como deseo personal, espero que nuestra selección lo recuerde y lo aplique a la hora de salir a la cancha. Y ahora, si me disculpan, corro a ponerme mi camiseta. Hasta la próxima.

martes, 1 de junio de 2010

Las aventuras de Johnny Bunko



“¿Que hago aquí? Estoy aburrido…desganado…siento que estoy desperdiciando mi vida…Debe haber otro camino”
Eso es lo que piensa en voz alta Johnny Bunko una noche que debe quedarse en Boggs, la empresa donde trabaja en el sector de finanzas, revisando los números de una pila de planillas.
Johnny es un joven que siempre hizo lo que sus padres y maestros le aconsejaron para su carrera y su vida. Pero al acabar estancado en un trabajo rutinario que odia, sospecha que no tomó la decisión correcta al estudiar administración como le aconsejaron su padre y su asesor vocacional en vez de estudiar historia del arte, que era lo que el deseaba hacer.
Esa noche al separar los palillos de su comida japonesa aparece ante él Diana, una especie de hada madrina que esta dispuesta a ayudarlo a no desperdiciar ni su carrera ni su vida. Diana sabe que Johnny no es feliz en su trabajo y que no encuentra satisfecho como le van las cosas.
“He estado merodeando por oficinas cincuenta años. He visto a algunos triunfar y a otros sucumbir totalmente. Y he descubierto que se necesita. Las lecciones mas importantes para tener una carrera satisfactoria y exitosa.”
Diana le propone a Johnny enseñarle una nueva lección cada vez que él separe un par de palillos. Las lecciones que Diana le enseña a Johnny y a sus compañeros de Boggs son sencillas, llenas de contenido y válidas tanto para un trabajador en relación de dependencia como para un autónomo.
Las aventuras de Johnny Bunko de Daniel Pink y Rob Ten Pas, es “el primer libro empresarial con formato de manga”. Si bien el soporte utilizado es poco convencional para un libro que esta pensado para dar orientación sobre como tener éxito tanto en el ámbito profesional como en el personal, este mismo formato hace que su lectura sea sencilla, amena y fácil de recordar.
Como bono extra hay una breve continuación donde vemos aparecer a Diana nuevamente en las oficinas para brindar a Johnny Bunko y a sus compañeros una lección más. Esta continuación se realizó a través de un concurso y se puede descargar gratuitamente en la página
http://lessonseven.wordpress.com/ Está en inglés, pero más adelante intentaré hacer una traducción. Ja, mata. (Hasta luego)

martes, 25 de mayo de 2010

Construyamos el futuro

Jim, Jam y el otro es del genial Max Aguirre
"En este lugar no perdemos demasiado tiempo mirando hacia atrás. Camina hacia el futuro, abriendo nuevas puertas y probando cosas nuevas, sé curioso... porque nuestra curiosidad siempre nos conduce por nuevos caminos."
Walt Disney


Hace mucho, mucho tiempo, en una tierra muy, muy lejana, un grupo de rebeldes que rechazaba la autoridad del soberano, se dispuso a iniciar una rebelión. Su objetivo era derrocar al representante del soberano en esas tierras y formar un gobierno constituido por nativos. Los rebeldes tenían una valiosa información traída por uno de sus espías: El soberano cayó prisionero, y su representante ya no tendría autoridad alguna. Era el momento perfecto para destituirlo.
Este podría ser el argumento de La Guerra de las Galaxias, pero no lo es. Esta historia sucedió hace mucho tiempo, hace 200 años para ser exactos. Para los españoles, el virreinato del Río de la Plata era una tierra muy lejana, que se rebelaba contra el poder del derrocado rey de España y contra su virrey, su representante en estas tierras.
A estos rebeldes, los patriotas que participaron en la que conocemos hoy como Revolución de Mayo, los impulsó el deseo de libertad. Las circunstancias eran favorables para hacer realidad ese deseo que ardía en sus corazones, tener libertad para forjar un futuro mejor.
Hoy, 200 años más tarde, aún estamos lejos de cumplir los sueños de los hombres valientes y las mujeres heroicas que vieron nacer nuestra patria. Pero su legado aún permanece en nosotros. Es nuestro deber ser dignos del legado de estos próceres que lucharon por hacer realidad este sueño.
Tenemos la responsabilidad de mantener ese deseo de libertad ardiendo en nuestros corazones. No podemos conformarnos con menos ni debemos quedarnos de brazos cruzados si no tenemos libertad para crear un futuro mejor para nosotros y para las generaciones que vendrán. Hoy la dependencia adopta formas más solapadas y sutiles, y por eso debemos estar atentos.
Nos espera un futuro por construir. Pero primero tenemos que cambiar nosotros si queremos cambiar la historia que aún no se ha escrito. Tenemos la capacidad de hacerlo. Sólo tenemos que confiar en nuestras capacidades. Para ser protagonistas y no meros espectadores de la historia, es importante la participación de todos. Cada acción cuenta, por pequeña que sea.
Emprendamos para crear el futuro que soñamos para todos los habitantes de la Argentina. Emprendamos para poder dejar a las futuras generaciones el país que todos nos merecemos. Emprendamos un país mejor.
Hasta la próxima.

jueves, 20 de mayo de 2010

El momento es ahora

Pequeña perla de sabiduría de Alfredo Murillo Soto, también conocido como Zelgadis

"Qué pena lo que queríamos ser de grandes, lo que volvimos enloquecidos tan negociable."
Zambayony, Las horas perdidas

Ayer pasó por mi oficina un compañero de trabajo que no veía hace mucho tiempo. Mientras nos ponía al día de su vida nos confesó: “Siempre pienso que, cuando me retire, me gustaría pasarme las 24 horas pintando. Creo que si pudiera no dormiría, así podría estar más tiempo pintando… y hoy no tengo tiempo ni de ponerme a hacer un mísero dibujo. Es increíble cómo se deja la vida en el trabajo. Yo tengo 47 años y desde los 16 que laburo acá”. Noto que un tópico muy común en muchas conversaciones es “me gustaría…pero no tengo tiempo”. Estamos acostumbrados a posponer indefinidamente lo que deseamos porque pensamos que tenemos todo el tiempo del mundo, y lamentablemente, no es así.

Con el ritmo de vida que lleva mi compañero (se jacta de no ir nunca a ningún médico, no hace ningún tipo de ejercicio y esta tratando de dejar de fumar), él mismo especulaba que quizás un día no muy lejano le podía pasar lo mismo que a Gustavo Ceratti (que tuvo recientemente un accidente cardiovascular), y que si le pasaba eso o algo similar, iba a lamentar no haber podido cumplir su sueño.
Le dije que no tenía que esperar que algo malo le suceda para lamentarse de lo que no hizo, que tenía que hacer lo que deseaba AHORA. Los sueños no desaparecen sólo porque busquemos excusas para ignorarlos. Si no es ahora, cuando? La vida no nos espera, si la dejamos pasar, nos pasa de largo. Si deseamos algo, tenemos que ponernos objetivos concretos para obtenerlo y comenzar a buscar los medios para llevar a cabo nuestros sueños AHORA MISMO. Tenemos un tiempo limitado de vida, por eso mismo no debemos perder nuestro valioso tiempo en cosas que no nos hacen felices.
Ojo, no pretendo que nadie deje mañana mismo un trabajo rentable por perseguir una quimera que nos alimentará el espíritu por un tiempo hasta que el cuerpo proteste porque con ese alimento no es suficiente. Pero con empezar a dar pequeños pasos es suficiente por el momento. Después de todo, así aprendimos todos a caminar. Hasta la próxima.

Anexo de febrero de 2011: Hace poco volví a ver a mi compañero. Había vuelto de las vacaciones y se ve que se puso a pensar en mis palabras de volver al hobbie que tanto le gusta, porque me dijo que tenía ganas de reunir sus viejos dibujos para publicarlos en Facebook, que había vuelto a dibujar y que iba a dar clases de dibujo en un centro de su barrio. Me alegró haber hablado con él.

lunes, 17 de mayo de 2010

Como elegir nuestro emprendimiento

“El primer paso indispensable para conseguir aquello que quieres en la vida es este: decide lo que quieres.” Ben Stein

Probablemente muchos emprendedores saben con certeza que desean hacer antes de empezar. Pero ¿qué sucede cuando queremos hacer algo, pero no estamos seguros que hacer? A diferencia de una carrera universitaria, terciaria o algún otro tipo de estudio superior, para los emprendimientos no hay ningún test vocacional que nos oriente si no estamos seguros que hacer. Entonces, ¿cómo podemos elegir si nos atraen varias cosas? Según María Laura Lecuona y Danila Terragno, coautoras de Tu negocio propio en tres pasos, se puede elegir un emprendimiento por su rentabilidad o por ser algo que nos apasiona:

“El ideal está en alinear la pasión por lo que te gusta con una oportunidad en el mercado que te permita generar dinero para sostener un trabajo independiente, o para construir una empresa con potencial de crecimiento a largo plazo.”

Una manera de hacer una elección es hacernos la siguiente pregunta
¿Que me gustaría hacer si no tuviera que trabajar? Es probable que lo primero que nos venga a la mente sean muchas actividades que no tendrán valor comercial porque corresponden al ámbito de la vida privada (como dormir hasta más tarde, desayunar en un barcito, leer una novela o ir al cine un día de semana), pero a las actividades que debemos prestar atención son las que sea posible comercializar a partir de un producto (por ejemplo, hacer y vender postres y tortas) o un servicio, quizás una combinación de ambos (en este caso, ofrecer delivery de tortas).
Otra opción para poder valorar que actividad se adecua mejor a nuestras necesidades es evaluarlas según el siguiente gráfico:

  
Lo ideal es encontrar una actividad que satisfaga estas tres necesidades. Aunque parece difícil, no es imposible concebir un emprendimiento que reúna estas tres condiciones. Otra pregunta que conviene hacerse al momento de elegir un emprendimiento rentable es ¿Que producto o servicio hace falta y puedo incorporar al mercado? Es posible convertir una idea en un negocio exitoso. Lo importante es de nuevo, equilibrar lo que nos gusta hacer con lo que puede llegar a ser rentable. La idea de negocio tiene que provenir de lo que nos apasiona hacer. Cuando el emprendimiento crezca, nos va a demandar mucho tiempo. Por eso antes de iniciar conviene evaluar nuestra idea con la siguiente pregunta: ¿Me gustaría hacer esta actividad por los próximos 5 o 10 años?
Conviene estudiar varias opciones detenidamente antes de elegir la definitiva. Es fundamental elegir a conciencia el emprendimiento al que nos dedicaremos, ya que si más adelante descubrimos que no es de nuestro agrado o no nos satisface, volver a empezar nuevamente nos llevará tiempo y será costoso. Si al empezar a investigar y profundizar sobre el emprendimiento elegido, no nos entusiasma, tal vez convenga rever la elección que hemos hecho.
Pero el rubro de nuestro emprendimiento no es la única decisión que tendremos que tomar: también hay que decidir si empezaremos desde cero o si invertiremos en un negocio en marcha, si queremos crear nuestro propio negocio o comprar una franquicia, si nos dedicaremos a tiempo completo o en nuestro tiempo libre, si necesitaremos un lugar específico o si es posible iniciar desde nuestro hogar, si lo haremos solos o con algún socio. Esos temas los trataremos en profundidad mas adelante. Por hoy ya les dejo mucho en que pensar. Hasta la próxima!

lunes, 3 de mayo de 2010

Todos los caminos nos llevan a emprender

Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

Decidí reescribir la entrada original porque creo que no expresaba del todo bien mis intenciones al iniciar el blog. Aunque en algún momento consideré dejar el blog, creo que lo que sucedió fue que perdí de vista mis dos principales objetivos.
Mi primer objetivo es emprender, iniciar un proyecto en el que pueda trabajar, verlo crecer y tener éxito. Pero, aunque se que parece muy ambicioso, con eso no me alcanza. También tengo un segundo objetivo.
Con frecuencia escucho, leo, me entero de problemas que pueden tener solución. Quizás la mayoría de los problemas que tiene mucha gente se solucionarían si quien tiene el problema contara con algo más de dinero. Y emprender puede ser la forma de ganar ese dinero que a veces es tan necesario. Creerán entonces que sólo se trata de plata. No. Un emprendimiento se puede iniciar por dinero, pero también para hacer algo que nos agrade, que nos de placer, que nos gratifique.
Si les disgusta o no están satisfechos con su actual trabajo, ¿por que motivo es? ¿Las tareas que realizan no los satisfacen o es el sueldo el que no los satisface? Se puede emprender por uno de esos dos motivos o por ambos.
Ojo, no le estoy pidiendo a nadie que deje su trabajo para iniciar un emprendimiento propio porque sería como pedirle que se tire a una pileta sin agua. Lo más conveniente es iniciar el emprendimiento en el tiempo libre. Si eligen correctamente lo que de verdad les apasiona, no tiene que ser una carga. Por el camino será imprescindible aprender de otros, investigar más sobre lo que hacemos (o sobre lo que queremos hacer), leer libros sobre el tema, buscar información, hacernos expertos en lo que deseemos emprender. Aquí considero necesario repetir algo muy importante: Si eligen correctamente lo que de verdad les apasiona, no tiene que ser una carga.
Resumiendo, emprender se trata de poder ganar plata haciendo lo que más nos gusta hacer. Si la mayor parte del día – y de nuestras vidas- la vamos a pasar trabajando, ¿porque no hacer lo que más nos gusta? Es posible, aunque en un primer momento no lo parezca.
¿Como hacer posible lo que parece imposible? Primero, investigando. Mucha gente logra sus objetivos y podemos aprender de ellos. Y segundo, como dice la canción,
con un poco de ayuda de mis amigos. Quiero que el que necesite ayuda, tenga a quien recurrir. Por eso inicié este blog. Ese es mi segundo objetivo: crear una comunidad de emprendedores para compartir entre todos, información útil, contactos, y todo lo que se les pueda ocurrir.El camino aún no esta trazado, pero espero que podamos hacerlo a medida que caminemos. Hasta la próxima.

martes, 6 de abril de 2010

¿Por donde empezar?



“Si quieres ser feliz, fíjate una meta que gobierne tus pensamientos, libere tu energía e inspire tus esperanzas”
                                                                Andrew Carnegie


Como este blog es un proyecto que se viene gestando hace algunos meses, durante ese tiempo estuve reuniendo tanto material que no fue fácil decidir por donde empezar. ¿Que me lleva a querer iniciar un emprendimiento? En mi caso, algo que me ayudó a saber con certeza cuales son mis deseos y que pasos debo seguir para hacerlos realidad fue la lectura de Los principios del Éxito: Cómo conseguir lo que deseas a partir de lo que tienes, de Jack Canfield.
Es uno de los libros más motivadores que he leído (y releído). Los principios del Éxito es un libro muy ameno, que resume en sencillos pasos de fácil aplicación como podemos lograr todo lo que deseemos en la vida. Jack Canfield nos motiva a cada paso, enseñando con ejemplos de personas que conquistaron sus sueños, explicando cómo alcanzar el éxito en cualquier meta que nos propongamos, y como sortear las dificultades que se presenten en el camino sin perder de vista nuestra meta.
Si bien todos los principios del libro están en concordancia con valores espirituales y morales, no es un libro religioso ni dedicado exclusivamente a la espiritualidad. Los temas tratados a lo largo del volumen son amplios y cualquier persona, sean cuales sean sus creencias religiosas lo considerará una lectura interesante. Incluye una bibliografía complementaria que puede ser muy útil para profundizar los temas de nuestro mayor interés. Además, hay muchas páginas que permiten descargar este libro gratuitamente en formato de audiolibro.
No hay mejor momento para comenzar que ahora, así que manos a la obra! Les aseguro que vale la pena. Hasta la próxima.

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