jueves, 28 de abril de 2011

Tengo fecha, tengo salón, tengo catering, tengo dolor de cabeza


No es que me haya dado otra crisis de vocación ni nada por el estilo. Si en este momento no actualizo tan seguido como quisiera es porque estoy metida en un proyecto que me consume mucho tiempo y energía, pero que vale el esfuerzo que me lleva. Dentro de un tiempo quiero dedicarme a la organización de eventos, y me gustaría especializarme en la organización de casamientos. Y que mejor manera de empezar que organizar mi propio casamiento. Creo que es el emprendimiento más audaz en el que me metí hasta ahora. Volveré tan pronto como pueda. Hasta la próxima.

lunes, 11 de abril de 2011

Cumpleaños y crisis

Coincidiendo con el primer año del blog, navegando en el vasto e inmenso océano de Internet, encontré otro blog sobre emprendedores. No es la primera vez que encuentro páginas o blogs que tratan temas similares. Pero si es la primera vez que siento en serio que estoy haciendo castillos en la arena mientras otros se dedican a construir rascacielos. Puede ser un tanto exagerado, pero sé reconocer cuando otra persona tiene más conocimientos, más experiencia, tiene su sitio mejor organizado y muchos más etcéteras que lastiman seriamente mi ego. Después de ver un sitio web que, a mi criterio, era mucho mejor que el mío, lo primero que pensé fue que me convenía tirar la toalla. “Si acá lo hacen cien veces mejor que yo, ¿para me voy a seguir esforzando?” – pensé. Así de frágil es mi ego a veces. Pero por suerte, después seguí pensando. Y me di cuenta que estaba cometiendo no uno, sino dos enormes errores al pensar así.
El primero es que, si cada vez que encuentre alguien que hace las cosas mejor que yo, voy a pensar que me conviene abandonar, entonces nunca me voy a superar a mí misma. Con esa línea de pensamiento, no hubiera habido artistas que se hubieran animado a pintar después de ver las grandes obras de Miguel Ángel Buonarroti o Leonardo Da Vinci. Quien se hubiera animado a escribir después de leer las obras de William Shakespeare. Que poeta se anima a componer versos después de leer a Alfonsina Storni, Pablo Neruda, o Mario Benedetti. Y cómo animarse a continuar la obra que Gaudí dejó inconclusa en el templo de la Sagrada Familia en Barcelona. Resumiendo: que alguien lo haga mejor, no nos hace menos. Sólo significa que aún nos queda mucho por aprender.
El segundo error es que una de las principales, y más importantes claves del éxito en cualquier tarea que emprendamos es la perseverancia, no el abandono. Además, encontrar gente capaz y talentosa en nuestro camino nos posibilita aprender mucho de ellos. La vida es un viaje de aprendizaje. Si la aprovechamos o no, es decisión de cada uno. Hasta la próxima.

Yo Conmigo es del genial Fabián Salazar

viernes, 1 de abril de 2011

EDICION ANIVERSARIO Las ventajas de pertenecer a una comunidad


“Siendo pocos, podemos hacer muy poco, juntos, podemos hacer mucho” Hellen Keller

“Creo que una de mis mejores virtudes es este sentimiento de carencia, de necesidad del otro. Jamás me sentí bastándome a mi mismo. Necesito de los otros. Y es tal vez por eso que puedo entender que los otros también necesiten de mí”
Paulo Freire, El grito manso

Creo que podría empezar describiendo la publicidad de Movistar: somos parte de una comunidad. Todos tenemos una necesidad reciproca del otro. ¿Por qué motivo? Supongo que en ello está la clave de nuestra supervivencia. Pero lo más importante es que formando parte de una comunidad se puede lograr mucho más que sólo sobrevivir: Es posible mejorar la calidad de vida de todos los que forman parte de la comunidad. Todos salimos beneficiados si unimos fuerzas por un propósito en común. Si sumamos los recursos, los contactos, los conocimientos, las capacidades y las habilidades de cada miembro de la comunidad, podemos lograr un gran beneficio para todos. Así es como el todo es mucho más que la suma de sus partes, la comunidad es mucho más que la suma de sus individuos.
En la película Una mente brillante, el matemático John Nash (interpretado por Russel Crowe), explica mejor que nadie porque es fundamental la participación de todos en una comunidad para el beneficio de la misma y de cada uno de sus miembros. Nash y sus compañeros están en un bar y teorizan sobre las posibilidades que tienen de conquistar a una mujer. Uno de sus compañeros dice: - Recuerda las lecciones de Adam Smith, el padre de la economía moderna: “En la competencia, la ambición individual sirve al bien común” Pero John Nash no está de acuerdo con esa afirmación.
- Adam Smith necesita una corrección. Si todos nos lanzamos sobre la rubia nos bloquearemos uno al otro y no le hará caso a ninguno. Así que tratamos con las amigas. Ellas nos ignorarán. A nadie le gusta ser segunda opción. ¿Pero que tal si nadie se acerca a la rubia? No nos estorbaremos el uno al otro y no insultaremos a las demás chicas. Solamente así ganamos.
Adam Smith dice que el mejor resultado es producto de que cada uno en el grupo haga lo mejor para sí mismo, ¿no? Eso está incompleto. Porque el mejor resultado es producto de que todos en el grupo hagan lo mejor para sí mismos y para el grupo.




El mismo concepto, claro que mucho más sencillo, está en La era del hielo: Cuando Manny salva de morir a Diego, él le pregunta por qué lo hizo. Manny le responde: “Es la ley de la manada, entre todos se ayudan.”
Una comunidad es un grupo con características en común, donde cada miembro participa activamente. Los emprendedores compartimos un objetivo: tener éxito en lo que emprendamos. Si compartimos un objetivo en común, también podemos compartir los recursos que disponemos. Esto no es una obligación, cada uno es libre de decidir que quiere compartir y con quién. Pero para llegar a este punto, crear la comunidad es el primer paso.
rio y me los regalai me sobraQuiero aclarar que aquí no entran, o no deberían entrar en discusión creencias religiosas, ideologías políticas, orientaciones sexuales o pasiones futbolísticas. No porque esté prohibido o no se pueda hablar de ello, sino porque cada uno tiene derecho a tener una opinión sobre cada uno de estos temas, pero iniciar discusiones para defender nuestro punto de vista por sobre los de los demás sería una pérdida de tiempo y de energía, y sólo logrará distraernos de nuestro objetivo principal.

Beneficios de formar parte de una comunidad de emprendedores:
  • Al tener una red de contactos más amplia, podes llegar a una mayor cantidad de personas con tu producto o tu servicio.
  • Tenes la oportunidad de conocer a otros emprendedores y aprender de ellos.
  • Podes compartir experiencias y conocimientos con los demás miembros de la comunidad, y resolver dudas e inquietudes.
  • Podes informarte donde capacitarte para aprender cosas nuevas o mejorar lo que ya sabes hacer.
  • Cada miembro de la comunidad forma parte de una red solidaria para ayudarnos entre todos (la participación siempre será voluntaria)
Quiero subir este post desde que empecé el blog, pero era necesario primero que tomara forma, se fuera definiendo poco a poco su identidad. Por eso me pareció oportuno ponerlo hoy, que cumple un año. Me siento feliz de haber llegado hasta aquí. Pero aún queda una largo camino por delante, y espero poder hacerlo acompañada. Hasta la próxima.

lunes, 21 de marzo de 2011

Liberemos libros

Oseano es de la genial Beatriz Torres, también conocida como Zirta 

El refranero popular dice que quien presta un libro es un tonto, pero más tonto aún es el que lo devuelve. Por eso ya hace rato que dejé de prestar libros. En realidad nunca me gustó prestar libros, porque sé que no vuelven, y si lo devuelven, nunca es en el mismo estado en el que lo presté. En cambio sí he conocido mucha gente que me prestó sus libros, porque saben como los cuido. La gente que me conoce sabe que trato a mis libros casi como Gollum al anillo único. Bueno, tanto como eso no, pero más o menos se dan una idea. (Para el que no tenga idea de que estoy hablando, Gollum es un personaje de El Señor de los Añillos, de Tolkien. Para el que no leyó los libros, me imagino que en alguna película lo habrá visto)
Como decía antes, no me gusta prestar libros. Pero regalarlos, es otro tema. Quien regala un libro esta dando mucho más que un libro. Le esta dando al otro una puerta a otro mundo, para que pueda aprender, emocionarse, divertirse, asombrarse, asustarse, maravillarse, conocer otras culturas, otras ideas, otros mundos, viajar en el tiempo, o al espacio, o quizás al interior de uno mismo. Las opciones son ilimitadas.
El que disfruta leer sabe que gracias a los libros tiene un mundo de posibilidades. Además de disfrutar los libros ¿Qué más podemos hacer con ellos? Compartirlos.
Pero si yo no quiero prestar mis libros, lo mejor que puedo hacer es regalar otro ejemplar. Pero así sólo puedo beneficiar a mi círculo más cercano (mi familia y mis amigos). Entonces, ¿Cómo puedo ampliar el círculo de personas a las que beneficio regalándoles un buen libro? Regalando libros a gente que no conozco, para que también pueda disfrutar un buen libro. Así nació el bookcrossing.

Podría decirse que el bookcrossing o la liberación de libros funciona de manera similar a una red social, formada por lectores y libros que circulan libremente. Sé que muchos pensarán que el que encuentre un libro no lo va a volver a liberar, y que el nadie va a querer deshacerse de un libro. Sin embargo, mucha gente adhiere al bookcrossing. En cuanto a la honestidad de la gente, sobre volver a dejar o no el libro, no siempre tendremos suerte. Pero lo importante es plantar la idea, y que se difunda. Mientras más gente conozca el bookcrossing, más gente deseará participar liberando libros, por la sencilla razón de que quien disfruta leer, también disfruta compartiendo lo que le gusta con otros. Si podemos ser solidarios cuando otros nos necesitan, también podemos compartir la educación y la cultura.
Hoy se organizó por Facebook una liberación masiva de libros.
Yo voy a liberar algunos, y espero algún día encontrar algún libro liberado. Hasta la próxima.

martes, 15 de marzo de 2011

Empresa invasiva-agresiva

Josh Comic pertenece a Josue Candia
El martes 1ro de marzo, cerca de las diez de la noche llamaron a mi casa de una compañía de seguros (no recuerdo el nombre) pidiendo hablar con un titular de una tarjeta de crédito. Le dije que no tenía.
- Pero si en la base de datos que tenemos me figura que tiene tarjeta. – insistió el tipo.
Eso me hizo enojar. ¿Qué derecho tiene un desconocido a llamarme a mi casa y preguntarme si tengo o no tarjeta de crédito, y encima admitir que tiene datos míos que yo no le di? No soy tonta. Sé que todas las empresas venden datos de sus clientes, que deberían ser confidenciales. Pero eso no le da derecho a insistirme que comparta mis datos si yo no lo deseo hacer. Le dije que no nuevamente y corté.
El mismo pelmazo volvió a llamar una y otra vez. La segunda vez dije que no estaba interesada. A la tercera creo que corté sin atender. Pero igual siguió llamando. No me dejaba tranquila ni para ir al baño. Entiendo que es una persona que esta trabajando y que no lo hace por gusto, pero todo tiene sus límites.
La última llamada que atendí, me respondió otra persona. A toda costa querían hacerme conocer los beneficios de su servicio. Al parecer si no le ponía punto final me iban a seguir molestando por el resto de la noche, y yo no estaba dispuesta a soportarlo.
- Mirá, estoy esperando noticias de un familiar internado, así que te pediría por favor que dejen de ocuparme el teléfono con boludeces, puede ser?
Corté sin esperar su respuesta. Sé que la persona que llama no tiene la culpa de que los obliguen a insistir, pero yo ya estaba cansada de su acoso, había dejado muy claro que no estaba interesada, y lo que le había dicho era cierto, lo cual me tenía bastante nerviosa. Sólo le mentí cuando le dije que no tenía tarjeta de crédito, detalle que no pensaba discutir con un desconocido.
Al día siguiente llamaron de nuevo. Menos mal que yo no estaba en mi casa, o de lo contrario hubiera perdido la poca compostura que me quedaba. ¿Qué ganan con un acoso así? Lo único que logran es que la gente se lleve una pésima impresión de dicha empresa. ¿Usted contrataría un servicio de una empresa que lo acosa de esa manera? Y, lo que es peor, logran que la persona que se siente acosada le trasmita esa mala impresión a toda la gente que conozca.
Hace algunos años cuando visité Ciudad del Este en Paraguay, me pasó algo similar, esta vez con vendedores ambulantes. Como mucho sabrán, Ciudad del Este es un lugar que vive del comercio libre de impuestos, por eso mucha gente aprovecha para comprar lo más reciente en tecnología y electrónica, o perfumes importados. También tiene una cantidad impresionante de vendedores ambulantes. El problema es que sin siquiera llegar a hacer contacto visual, ellos te persiguen un par de cuadras con tal de hacer una venta. Y no exagero.
La importantísima lección que quiero rescatar de todo esto es que un emprendedor no debe utilizar jamás esta clase de acoso, porque lo único que conseguirá es rechazo. No estoy diciendo que no se pueda insistir a una persona que nos dice que no. Pero una cosa es insistir, y otra muy diferente es acosar hasta hacer enojar o molestar a la otra persona. Hay que saber cuando es momento de retirarse. Y si bien eso es algo que se aprende con la experiencia, también hay que usar un poco de sentido común. Sentido, que por lo visto, esta compañía de seguros no tiene. Hasta la próxima.
La venganza de Liniers contra las empresas invasivas


miércoles, 9 de marzo de 2011

Mujeres Emprendedoras de Iguazú


Aunque un poco tarde, quiero celebrar el Día Internacional de la Mujer con un especial homenaje a las Mujeres Emprendedoras de Iguazú.

El sábado 15 de enero me despedí de la Ciudad de Buenos Aires y salí de vacaciones rumbo a Misiones. El domingo arribamos a Puerto Iguazú por la mañana y nos dedicamos a recorre la ciudad a pesar del calor agobiante. Así conocí la feria de las Mujeres Emprendedoras de Iguazú. Esa misma noche volví cuando la feria estaba en funcionamiento. Hace un año iniciaron sus actividades con la ayuda de la vicegobernadora de Posadas, Sandra Giménez.

“Todas las mujeres sabemos hacer cosas, ya sea un pan, coser o bordar, todas sabemos hacer algo. Entonces a partir de eso, de vos saber preparar un pan o hacer un bordado, vos ya sos una emprendedora. Podés poner tu propio negocio o vender en tu casa. Entonces a partir de eso, la vicegobernadora generó una exposición, ahí todas las emprendedoras que hacían algo tenían que ir a mostrar sus productos.”

Cuando empezaron eran alrededor de cuarenta, pero luego se separaron por un lado las que hacían reventa de productos, y por otro las que hacían artesanías. También había un sector de comidas típicas regionales, pero tuvieron que cerrarlo porque no contaba con la autorización de bromatología para la venta de alimentos.
“Que tengas reventa no significa que no seas emprendedor. La plata te entra para sustentarte y a su vez tenés que comprar mercadería, o sea que vos sos un emprendedor, ya tenés tu emprendimiento que vos solito vas formando y creciendo.”
“Por medio del gobierno de la provincia conseguimos para hacer un taller acá. (…) El taller es de artesanías en general”. (… )“Las mujeres que venían acá aprendían a hacer algo, lo que la profe hacía era ayudar a crear a las mujeres y de paso vendíamos acá. Entonces acá ya tenía su salida laboral.”
“La profe”, como la llaman, enseña tejido, cerámica fría, reciclado, entre otras cosas. Ellas mismas decoraron los árboles de la feria con flores hechas con envases de plástico pet. Y la municipalidad se sumó a la actividad reciclando CD para elaborar árboles de navidad para decorar la plaza Victoria. Pero más sorprendente todavía son las carteras hechas de tiras de plástico de botellas recicladas.
“No tiramos nada” me dicen. “Gracias a Dios tenemos un hermoso clima, una hermosa tierra, tenemos piedras preciosas, tenemos todo lo de la naturaleza. Ocupamos todo, ya sea piedra, ocupamos para hacer artesanías, lo que sea mate, lo que sea coco.”
Me voy con la sensación de haber recibido una gran lección. Estas mujeres se enfrentan día a día con dificultades de toda clase (no siempre el clima les permite trabajar en la feria, ya que está a la intemperie, aún carecen de un espacio físico resguardado para hacer los talleres de enseñanza para otras mujeres y tuvieron que dejar la venta de comidas típicas por no conseguir el permiso para la venta de eso productos, entre otras cosas) y sin embargo, siguen adelante. Las dificultades no parecen desanimarlas. O quizás sí lo hacen, pero entre todas encuentran la fortaleza para superarlas.
Ellas son artistas, porque crean a partir de lo que tienen a mano, incluso a partir de los desperdicios. Son las maestras que enseñan a otras mujeres a coser, a bordar, a tejer, a reciclar. Son las comerciantes que atienden sus negocios. Son las que negocian con otras emprendedoras para canjear sus productos. Ellas desafiaron los obstáculos e hicieron todo lo necesario para iniciar el taller. Y todo lo hacen sin dejar de ser madres, hijas, esposas, hermanas. Y ellas no son las únicas. Hace poco conocí por medio de Facebook a las Mujeres Emprendedoras de Quilmes.
Donde hay un grupo de mujeres, hay una comunidad que crece. Desde aquí quiero homenajear a las mujeres que nos precedieron y nos legaron su ejemplo, a las que hoy se están abriendo camino y a las que continuarán transitando nuestra senda en el futuro. Hasta la próxima.


Esta es la pagina de facebook de las Mujeres Emprendedoras de Iguazú

martes, 1 de marzo de 2011

¿Quién quiere ser superhéroe?

Justifica tus limitaciones y ciertamente las tendrás.
Richard Bach

Ayer tuve uno de esos días que te dejan física y mentalmente agotados, en los cuales el deseo más grande que tenemos es que por fin llegue la hora de ir a la cama para poder descansar. Pero es justo en esos días crueles en los cuales ese momento parece no llegar nunca. Así se materializaron ante mí todos los ingredientes para un día de pesadilla:
Un compromiso con una doctora en un horario en el que cualquiera en su sano juicio preferiría estar durmiendo, una laaarga espera (que siempre me encuentra sin paciencia) para un simple análisis, para finalmente dejarme plantada (seguro que la técnica del laboratorio que yo esperaba se quedó durmiendo, que es lo que yo hubiera querido hacer), un subte que se fue cuando yo llegué al andén, otro subte cuya lentitud me ayudó a llegar tarde al trabajo, una cola interminable en el banco (para finalmente enterarme que las facturas de ARBA vencidas no las cobran), un simpático taxista que al parecer le gusta correr y salpicar a la gente con el agua del cordón, y para rematar, un corte en avenida Córdoba por reparaciones que hizo que el regreso a mi hogar se extienda media hora más.
A esta altura del día, cada célula de mi cuerpo pedía descanso a gritos y yo trataba de hacer de cuenta que no escuchaba, porque aún me quedaba hacer frente a una pila de platos para lavar y a una cama sin sábanas. Si no fuera porque no hubiera estado muy cómoda, me hubiera tirado vestida sobre el colchón pelado. En algunas ocasiones lavar los platos me predispone a la filosofía, y esta, no sé por qué motivo, era una de esas noches. Me puse a pensar que en días así quisiera tener las habilidades de la Mujer Maravilla, para poder sortear cualquier clase de dificultad sin llegar a la noche como si me hubieran molido a palos.
Pero si así fuera, ¿qué merito tendría? Lo grandioso de la humanidad en general y de cada persona en particular, lo que de verdad nos hace grandes, es poder hacerlo todo a pesar de nuestras limitaciones, a pesar de nuestras debilidades y a pesar del eterno cansancio que nos acompaña desde que aterrizamos en el mundo de las responsabilidades diarias (ya sea trabajo, estudios o un poco de ambos). Somos capaces de hacer mucho más de lo que nosotros mismos creemos. Esto no significa que debemos trabajar y trabajar hasta caer extenuados. Cada uno conoce sus propios límites. Lo que estoy diciendo es que somos capaces de sobreponernos. Siempre. Y que podemos hacer más, a pesar de nuestras limitaciones. Después de todo, la mayor parte de ellas está en nuestra mente. Está en cada uno decidir si desea superarlas o no. Por supuesto que no es tarea fácil, pero vale la pena. Hasta la próxima.

Esta tira pertenece a Mafalda 9, del genial Quino



lunes, 21 de febrero de 2011

Todos contra todos


Hace poco encontré un curioso libro en una de las tantas librerías de la calle Corrientes. Se titula “Escritores contra escritores”, y es una recopilación de críticas realizadas por escritores a otros escritores. En un primer momento creí que, como gente culta y de letras que eran, estas críticas no serían los típicos ataques verbales violentos como a los que estamos acostumbrados a escuchar por la televisión o a leer en los diarios, protagonizados por políticos, actores, conductores, pseudovedetes, mediáticos y demás etcéteras que hacen lo que sea por sus 15 minutos de fama, como diría Andy Warhol. Pero me equivoqué. La gente de letras es tan belicosa y agresiva como cualquier otro ser humano, y en este libro queda demostrado como usan las palabras como armas en contra de sus colegas escritores. Bien dicen que la pluma es más poderosa que la espada.
No quiero detenerme a pensar en los motivos de tanta saña al momento de hablar de sus colegas. Lo que quiero rescatar es que, por lo visto, ni siquiera autores de talla Mario Benedetti, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez o Isabel Allende se salvan de que otros critiquen su obra. Esto quiere decir que no tenemos que dejar un emprendimiento inconcluso por miedo a las críticas. Críticos habrá siempre. Lo que podemos hacer es aprender a distinguir y discriminar las críticas que recibamos. Sólo así podremos utilizar las críticas constructivas para mejorar, y hacer oídos sordos a las que sólo buscan hacer daño, aquellas que surgen de la maldad o la envidia. Después de todo, el que critica desde esa postura no hace nada de provecho. Hasta la próxima.
Macanudo es del genial Liniers

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Día del emprendedor porteño 2010


Hay una frase de Paulo Coelho que dice así “Cuando deseas algo de verdad el universo conspira a tu favor para hacerlo realidad”. Puedo asegurar que si ponemos todo nuestro esfuerzo para lograr nuestros deseos, en algunas ocasiones las estrellas se alinean a nuestro favor. El jueves pasado quería asistir al Día del Emprendedor Porteño, un evento organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la Fundación Endeavor y la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que se realiza por segundo año consecutivo, como cierre de la Semana Global del Emprendedorismo. (Se realizaron actividades similares en cerca de 100 países).
Por alguno de esos misterios del universo, puede conseguir un permiso de algunas horas en mi trabajo, así que podía ir sólo a una de todas las actividades que se iban a realizar, pero eso era más que suficiente para mí. Como Cenicienta, no iba a quejarme por lo restrictivo del horario, sino a disfrutar lo que se me otorgaba tan generosamente.
El destino quiso que asista al auditorio principal donde el orador invitado era Gonzalo Villariño, elex DT de Los Murciélagos, apodo de la Selección Argentina de Fútbol para Ciegos. Puedo asegurar que fue una experiencia verdaderamente fascinante.
Después de ver los breves videos de jugadores de futbol que se manejan como auténticos profesionales sin poder ver, me queda muy claro que nadie pude decir que tiene demasiados impedimentos para cumplir sus sueños y que si uno de verdad se lo propone puede alcanzar cualquier meta que desee. Y no se trata de una frase trillada de libro de auto ayuda, sino de ver todo lo que logró este equipo que, a falta de ojos, tiene una enorme pasión por lo que hace.
“Al ir por primera vez la sensación que le causa a la gente es primero asombro, después les da un poco de miedo de que se golpeen y a los diez minutos están gritando que pongan garra y corran como en cualquier cancha”
El encuentro fue muy enriquecedor y con dinámicas muy interesantes para aprender a escuchar, a no depender sólo de nuestros ojos, a lograr que un grupo se convierta en un equipo, y a ayudar al otro cuando lo necesita y de la manera en que lo necesita. Me encantaría compartirlo todo con lujo de detalles, pero sería muy extenso e imposible de describir con palabras. Lo que sí puedo y quiero brindar es una anécdota que cuenta cómo lo que en un primer momento parece un enorme obstáculo puede convertirse en una gran ventaja: Gonzalo nos contó que cuando estaban entrenando en el Cenard para el mundial del 2006, tuvieron que convivir con ruidos de maquinas de construcción que interferían con su entrenamiento, y no podían conseguir otra cancha que tuviera las características que requiere el fútbol para ciegos. Pero cuando jugaron sin el ruido de las máquinas se dieron cuenta que podían percibir mejor el sonido de la pelota (que tiene una especie de sonajero dentro para que los jugadores sepan donde está) sin que el ruido del ambiente les moleste, porque ya se habían acostumbrado a entrenar con ruidos mucho más fuertes y molestos.
“No saben cuando la tribuna gritaba, cómo escuchaban la pelota. Porque se acostumbraron a escuchar la pelota con ruido. Entonces cuando la gente gritaba, los jugadores del otro equipo se quedaban parados, y los nuestros seguían jugando. Un cambio que parecía terrible cuando empezó (…) terminó siendo algo totalmente positivo. (…) Y quizás no lo hubiéramos generado. Porque si ahora lo pensás, pongo un grabador con ruido y entrenamos con ruido. Pero no se nos hubiese ocurrido si esto no pasaba. El cambio va a demandar una adaptación, pero a veces esto nos va a permitir crecer y tener más ventajas de las que teníamos. O estar más desarrollados. Esta adaptación obviamente no fue fácil, porque demandó un gran esfuerzo.”
Pero por lo visto el esfuerzo valió la pena, porque ese año Los Murciélagos se consagraron campeones mundiales por segunda vez al vencer a Brasil en la final

Tapa del Diario Olé del 01/12/06
A finalizar el encuentro Gonzalo nos mostró una diapositiva con la frase “Ellos no ven…los límites”. Y es que los mayores límites están en nuestra mente. Creo que es lo más importante que puedo rescatar de esta experiencia. Hasta la próxima.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Terminar lo inconcluso

Esta tira pertenece al libro Macanudo 1 de Liniers

Lamentablemente, me ocurre a menudo que comienzo un proyecto con todo mi entusiasmo para luego ir perdiéndolo poco a poco hasta dejarlo abandonado e inconcluso. Un poco por eso en octubre no aparecí por aquí. Pero no fue el único motivo.
Como suele sucedernos a la mayoría de los mortales cuando queremos cambiar algunos hábitos e incorporar otros, nos cuesta cambiar la vieja rutina por una nueva. Empezar a estudiar, a hacer una dieta más saludable o una rutina de ejercicios son hábitos que solemos empezar con la mejor disposición y toda la buena voluntad que disponemos, pero no es sencillo de mantener. Creo que la ansiedad nos juega en contra y la falta de resultados inmediatos nos desmoraliza, y nos lleva a abandonar todo junto con la promesa que nos hicimos de esta vez sí mantener el hábito.
¿Como se puede romper el círculo vicioso de comienzos esperanzados y abandonos prematuros que nos llevan a la decepción por la falta de objetivos realizados?
No tengo la certeza absoluta, pero creo que lo mejor que se puede hacer es primero, llevar un registro de nuestros avances para poder visualizar el camino que ya hemos recorrido, y así tomar conciencia de la diferencia entre este momento y el momento del inicio. Es una buena motivación para seguir adelante y no abandonar antes de alcanzar nuestro objetivo final (ya sea aprobar un examen, bajar de peso, ponernos en forma o algún otro). Lo segundo que podemos hacer es tener, además de nuestra motivación interna por alcanzar nuestro objetivo, un motivador externo que nos ayude a no rendirnos. Puede ser un familiar, un amigo, o la pareja: si hacemos partícipe a otra persona de nuestro objetivo, nos ayudará a no darnos por vencidos y a seguir adelante.
En este momento tengo una agenda para mi registro de avances diarios, una balanza certera y bastante cruel, y una bicicleta fija que espero me ayuden a llegar a fin de año un poco más liviana que como lo empecé. No me quiero echar atrás de nuevo, así que sólo me resta seguir adelante. Eso es lo que debemos hacer si queremos que todo lo que emprendamos en la vida llegue a buen puerto. Hasta la próxima.

martes, 2 de noviembre de 2010

Haciendo una pausa y un balance

Aquí estoy nuevamente, volviendo sin haberme ido. No fue mi intención retrasarme tanto con las actualizaciones, pero como circunstancia atenuante puedo decir que por dos semanas estuve enferma. Después, ya fue cansancio por la falta de energía que todos sufrimos a esta altura del año. (Si hay alguien que no adolece de esta falta de energía, por favor que me diga cómo lo hace).
Supongo que suena extraño hacer un balance en noviembre cuando sería más lógico hacerlo en diciembre. El motivo es que no veo el la necesidad de esperar hasta diciembre. Los balances de fin de año siempre me encuentran con varios asuntos pendientes sin terminar, que seguramente se pospondrán para el año próximo. Esa peculiar costumbre se puede repetir hasta el infinito. Pero si ahora veo que hay tareas que aún puedo emprender antes de fin de año, y pongo mi cerebro, mi valentía, y mi corazón a la obra, tendré la satisfacción de la tarea cumplida. (En una breve epifanía he descubierto que lo que más necesitamos para triunfar en lo que nos propongamos en la vida son las peticiones que le hacen al mago el espantapájaros, el león y el hombre de hojalata en El Mago de Oz. Los cuentos clásicos pueden encerrar mucha sabiduría)
Así que otra vez retomo proyectos que había dejado en suspenso hasta tener claro en mi mente que debía hacer con ellos. Creo que mi mayor problema es querer realizar varios proyectos a la vez, y en el afán de hacer todo, no le puedo prestar la adecuada atención a ninguno. Si esta teoría es correcta, será más conveniente y eficiente que le dedique mi atención a un proyecto o dos, en vez de dividirla en varios. Los mantendré al tanto de los resultados. Hasta la próxima.
Calvin & Hobbes es del genial Bill Waterson

martes, 21 de septiembre de 2010

El cliente nunca tiene la razón

Dilbert es un personaje de Scott Adams
En su libro El cliente NUNCA tiene la razón, Tamara Di Tella desmitifica la política de que el cliente debe tener siempre la razón. Desde su experiencia nos demuestra como en muchas ocasiones, el cliente NO tiene la razón y porqué no la tiene. Si el manual de marketing clásico decía que al cliente había que tenerlo en un pedestal y obedecer sin chistar hasta el más mínimo de sus caprichos, Tamara nos enseña a hacer todo lo contrario en lo que llama su “manual de anti marketing”. Para empezar, ¡despídase de los clientes que no sirven! Son esos que lo único que le traen son dolores de cabeza. “El cliente no cambiará y usted se va a hacer mucha mala sangre en el intento. ¿Mi consejo? No le de la razón simplemente porque él es el cliente. No lo acostumbre mal”
Decálogo del cliente insatisfecho: (según Tamara Di Tella)
  1. El cliente no quiere un producto barato (porque ya estamos mentalizados que barato es sinónimo de mala calidad), Lo que el cliente quiere es un producto caro que pueda conseguir a un buen precio.
  2. El cliente no sabe ni entiende del negocio. Si el cliente supiera o tuviera la experiencia que adquirió el emprendedor o el empresario no sería un cliente, sería un competidor.
  3. El cliente es como un niño, no razona. Se mueve por capricho y gratificación inmediata. El cliente ve algo, le gusta y lo quiere. Y lo quiere AHORA.
  4. El cliente no usa la lógica, sus decisiones nunca son decisiones pensadas o inteligentes.
  5. El cliente no aprecia el esfuerzo del emprendedor o el empresario. (No es por maldad, sino por desconocimiento del esfuerzo que implica llevar adelante un negocio)
  6. El cliente se queja (siempre)
  7. El cliente molesta cada vez que puede hacerlo.
“Al primero que se le ocurrió agregarle alcohol al helado fue un loco que rompió todos los esquemas y se lanzó a hacer algo nuevo por lo cual fue muy criticado al principio” Lo mismo sucede con cualquier innovación del mercado: al principio genera quejas, porque no es fácil adaptarse a los cambios.
  1. El cliente se apoltrona (como un gato) El cliente está cómodo así como está y los cambios lo desestabilizan.
  2. El cliente encima opina cada vez que puede hacerlo, porque su opinión es muy valiosa.
OJO, no se trata ni de ofender ni de desquitarse del cliente ni de una absurda e infantil venganza. Se trata de hacer un acercamiento para entender que piensa, que siente, que lo motiva, el por qué de su reclamo. Se trata de comprender su idiosincrasia, su circunstancia, su situación, para saber en cada caso como conviene resolver el inconveniente que el cliente que nos plantea. El cliente no piensa pero existe, nos dice Tamara. Entonces, ¿Qué hacemos con él?
  1. Tratar de comprenderlo. Ponerse en los zapatos del otro no es fácil pero nos puede ayudar a entender que siente la otra persona.
  2. Escucharlo. A veces el otro sólo necesita alguien que lo escuche, y quizás sea exactamente lo que el cliente necesita y lo haga sentir mejor.
  3. No aconsejarlo. El cliente no viene buscando un consejo, viene buscando una solución. Un consejo puede funcionar o no, pero cuando les decimos que a otro le pasó lo mismo saben que es un resultado seguro. Una anécdota es más confiable que un consejo, porque confiamos en la experiencia del otro.
  4. Dejarlo soñar. “Junto con los chismes vienen las historias fantásticas. Así que si quiere saber que hay que hacer con un cliente, además de escucharlo, de empatizar con él y de contarle muchos chismes, háganlos soñar.”
  5. Darle alas para volar. “Una vez que el cliente está allí, retrógrado y molesto, ¿Qué hacemos con él? La respuesta es simple: le damos alas para volar. (…) Tomemos otro caso: Disney. ¿Qué vende Disney si no es fantasía?”
  6. Finalmente, y aunque estoy de acuerdo con las opciones que nos sugiere Tamara, quiero agregar una opción más, y en este punto me pongo del lado del cliente (a fin de cuentas también lo soy): No hay que darle motivos para que se queje. Le doy un ejemplo: Cuando alguien sale a almorzar a las tres de la tarde, es de esperar que tenga bastante hambre. Pero me ha pasado que a la señora del kiosco le parecía más importante ver y responder mensajitos de texto en su celular que atenderme. Y ella sabía que yo iba a almorzar porque ya era una cliente habitual. A veces el cliente se queja con justa razón, pensé en ese momento mientras me gruñían las tripas.
Todo esto es apenas una muestra del conocimiento sobre los clientes que Tamara comparte con nosotros. El cliente nunca tiene la razón es un libro revelador y muy divertido para todo aquel que ha sufrido en carne propia los caprichos de los clientes que siempre quieren tener la razón. Hasta la próxima.

martes, 14 de septiembre de 2010

Palabras de ayer

Ordenando la biblioteca se me dio por revisar dentro de los libros, ya que suelo guardar papeles, fotos, recortes de revistas que luego olvido que existen. Y dentro de El libro del Fantasma, de Alejandro Dolina, encontré un manuscrito mío con fecha del 10 de septiembre de 2002.
“Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. Este es uno de esos días.”
Así empieza La Resistencia de Ernesto Sábato, quizás su libro más esperanzado, sobre todo si se lo compara con Antes del fin. Pero no lo cité por cuestiones literarias. Mi intención es otra: que me ayude a recordar. Hoy al levantarme me sentí exactamente así. Y no quiero olvidarlo. Hoy tengo la certeza de que, si realmente me lo propongo, puedo tomar las riendas de mi vida. Eso no quiere decir que no me equivoque. Puedo equivocarme. Por extraño que parezca, cometer errores parece ser parte de la naturaleza humana (que ironía, casi escribo la palabra humana sin h). Una gran periodista dijo en una ocasión: “Todos tememos al fracaso. Todos somos inseguros. Es lo que nos hace humanos.” Esas palabras encierran una gran verdad. El fracaso es una posibilidad. Pero si no lo intento, el fracaso será la única posibilidad. Y el ser humano no está hecho para el fracaso, sino para intentar alcanzar el éxito en cualquier empresa que emprenda, ya sea grande o pequeña.
Me alegra haber encontrado un recordatorio que en ocasiones me hace mucha falta, y que sigue vigente. Sólo quisiera hacerle una corrección: alcanzar el éxito no debe quedar sólo en el intento. Porque “lo intenté” es el consuelo del que fracasa, y no es esa mi intención, ni la de nadie. Es bueno saber que una esperanza demencial puede ser nuestra compañera en el camino. Creo que es importante recordar que no siempre estará con nosotros, pero eso no significa que debamos apartarnos del camino que nos llevará al éxito. Tarde o temprano la esperanza que creíamos perdida acabará regresando.
Hasta la próxima.
Lois Lane en Bajo un sol amarillo, una novela de Clark Kent 

lunes, 30 de agosto de 2010

Cambiar el mundo

Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...
Cambalache, Discépolo

La semana pasada estuve viendo Los fantasmas de Goya, de Milos Forman. Por si no la vieron es una película que te deja sin ganas de dormir. Mientras miraba la película, me puse al corriente del argumento del último documental de Enrique Piñeyro, El Rati Horror Show. Esa combinación deprime a cualquiera. En la película Los fantasmas de Goya muestran como la inquisición española torturaba gente inocente con acusaciones absurdas (y no es por hablar mal de los españoles, porque lamentablemente, esto es algo que sucedió y sucede en el mundo entero). En el documental de Piñeyro se muestra como un hombre inocente termina preso por un crimen que no cometió, debido la incompetencia de la policía argentina para detener al verdadero culpable. (Por triste que parezca, decir incompetencia y policía argentina en la misma oración suena redundante). Al atar cabos entre las dos películas me puse a pensar que poco cambió todo desde entonces si siguen pagando justos por pecadores, si los inocentes son los que sufren mientras que los culpables no se privan de hacer lo que quieren. Hoy vivimos en un mundo donde domina la violencia, donde una mujer perdió a su bebé después de una cesárea de urgencia porque unos delincuentes sin corazón le pegaron un tiro para robarle a la salida de un banco. Este no es el mundo en el que quisiera que vivan mis hijos cuando decida tenerlos.
Es necesario, yo diría imperativo, darle un freno a la violencia a la que lamentablemente nos hemos acostumbrado. ¿Qué podemos hacer? Eso depende de cada uno. Sé que cambiar el mundo parece un proyecto descomunal, ambicioso e imposible pero todo lo que hagamos, por pequeño que sea, suma. Podemos empezar desde nuestra propia casa, desde nuestra familia, desde nuestro barrio. Basta con hacer algo desde nuestro entorno, para que sea un poco mejor de cómo lo encontramos antes.
Tenemos que volver a crear lazos con otras personas, volver a ser una comunidad en la que cadaindividuo es responsable, preocuparnos por el bienestar del otro tanto como por el nuestro. Que no me sea indiferente el dolor, la necesidad del otro. No es una obligación, pero es algo que todosdeberíamos sentir como responsabilidad. Empezar a cambar el mundo no es tarea de uno solo, es tarea de todos. Si cada uno aporta su grano de arena, podemos hacer una gran diferencia. VOLVAMOS A SER HUMANOS. Hoy me siento como un náufrago lanzando una botella con un mensaje de esperanza. Ojala este mensaje llegue y no se pierda en un océano de indiferencia. Hasta la próxima.

Clemente es del genial Caloi


martes, 24 de agosto de 2010

Como hacer un plan de negocios I

“Cada negocio y proyecto importante necesita un plan de negocios, una hoja de huta para abordar las oportunidades y obstáculos esperados e inesperados que depara el futuro y para navegar exitosamente a través del entorno competitivo particular de ese negocio.”
Crear un plan de negocios, Serie Pocket Mentor, Hardvard Business Press

Así como a nadie se le ocurriría construir una casa sin planos o iniciar un viaje sin un mapa, no es conveniente iniciar un emprendimiento sin un plan de negocios. Todos sabemos que son los planos de una casa o un mapa de rutas, pero ¿Qué es un plan de negocios? El plan de negocios es un documento esencial que incluye los aspectos fundamentales de nuestro proyecto. Su objetivo es que podamos realizar un manejo eficiente de nuestros recursos para alcanzar los objetivos deseados. Nuestro plan de negocios será entonces una herramienta fundamental para alcanzar el éxito en cualquier negocio que emprendamos, por eso no puede ser dejado al azar.
Dilbert es un personaje de Scott Adams
¿En que consiste el plan de negocios?Si bien existen muchas variantes, un plan de negocios debería poseer 10 ítems fundamentales:

Portada e Índice: Debe incluir el nombre del negocio o proyecto, información de contacto, logo o isologo.
Resumen ejecutivo: Sintetiza todo el plan de negocios. No debería extenderse más de tres páginas En el resumen ejecutivo se debe definir la identidad del negocio que vamos a desarrollar, de manera que sea comprensible para cualquier lector, y si la situación lo requiere, atraer la atención de un potencial inversor.
Descripción del negocio: La descripción del negocio debe partir del producto o servicio que vamos a ofrecer, sus cualidades y características técnicas, que valor añadido tiene que lo hace único y diferente a otros que ya existan en el mercado y cómo vamos a aprovechar esa ventaja competitiva para impulsar el negocio. También debería incluir los objetivos que queremos alcanzar a corto y largo plazo, y que medios contamos para alcanzar dichos objetivos.
Análisis del entorno: Es un análisis exhaustivo del contexto en el que se va a desarrollar nuestro negocio.
Plan de marketing: Debe incluir las características del mercado en el que vamos a proyectar nuestro negocio, definiendo el nicho que ocuparemos, la necesidad insatisfecha y su potencial en el mercado.
Plan de operaciones: Debe describir cómo serán los procesos de elaboración de nuestro producto o servicio.
Equipo de gestión: Incluye a todas las personas que forman parte del equipo o que intervienen en alguna de las etapas del proyecto, que conocimientos y que experiencia tienen en el rubro que estamos desarrollando actualmente.
Plan financiero: Este apartado debe incluir las proyecciones y datos financieros estimados, y los requerimientos de capital para arrancar y hacer crecer el negocio.Evaluación de rentabilidad del proyecto: Teniendo en cuenta los ítems anteriores es posible evaluar el proyecto y estimar su rentabilidad. Estas cifras se pueden ajustar en el futuro con los datos reales.
Apéndice: Aquí se puede incluir cualquier tipo de información relevante (cifras, datos, gráficos) para complementar cualquiera de los ítems anteriores.

Este es un esquema básico del plan de negocios. Es posible agregar más herramientas de análisis y mucha más información, pero para comenzar con un emprendimiento pequeño desde su origen, este esquema servirá para nuestros propósitos. También es posible hacerlo más acotado, pero mientras más información tengamos y más exhaustivo sea el análisis que hagamos de dicha información, tendremos menos posibilidades de equivocarnos. A medida que el emprendimiento se convierta en un negocio más grande, el plan de negocios se puede modificar a medida que lo requiera nuestro emprendimiento, ya que el plan de negocios es un documento vivo, que cambia y evoluciona junto con nuestro negocio.Y si este esquema resulta demasiado complejo para alguien que recién empieza, también es posible elaborar nuestro plan de negocios de forma personal a nuestra medida. El esquema que ofrezco es sólo una herramienta para facilitar la redacción del plan, pero su utilización no es obligatoria. La función de una herramienta es la de hacer la tarea más sencilla, y si no es la herramienta adecuada, siempre se puede utilizar otra. Hasta la próxima.

lunes, 2 de agosto de 2010

Nada sucede por casualidad

Nada sucede por casualidad
No existe la suerte. Hay un significado
detrás de cada pequeño hecho.
Quizás no pueda ser visto con claridad
de inmediato, pero lo será
antes de que pase mucho tiempo.
Richard Bach,
Nada es Azar


Domingo 01 de agosto de 2010, 11 PM
Dejamos el repaso de inglés para salir a la fría noche porteña en busca de un quiosquero trasnochado del barrio de Villa Urquiza que nos provea de gaseosas. Y de paso, sacar
plata del cajero para evitar tener que hacerlo en el centro mañana. Volvemos al hogar con las gaseosas y la plata. Como no me puedo dormir enseguida, me quedo releyendo
Mensajes para siempre, un libro que recopila frases de varios libros de Richard Bach: No hay errores. Los acontecimientos que atraemos hacia
nosotros, por desagradables que sean, son necesarios para
aprender lo que necesitamos aprender; todos los pasos que
damos son necesarios para llegar adonde hemos escogido.
(De
El puente hacia el infinito)

Cerca de la una y media me dispongo a disfrutar de un sueño reparador. Pero el sueño me elude, por más que cierre los ojos y trate de dormirme. Y encima, un estruendo irrumpe la calma de la noche, seguido de un ruido de sirenas. Sonó como si una puerta gigante se cerrara de golpe. O como una explosión, pensé, pero no puede ser. Me duermo sin averiguar el origen del estruendo.
Lunes 02 de agosto de 2010, 7 AM
El despertador reclama que me levante de la tibia cama y yo intento convencerlo de que me conceda 10 minutos más de gracia. Logro convencerlo hasta las 7:40. Me resigno a levantarme y me visto con el suficiente abrigo como para poder salir a enfrentar el frío. Mientras intento meter todo lo que necesito en mi mochila, suena el teléfono. Además de darme los buenos días y comprobar que no me quedé dormida, me contás que el mismo cajero donde estuvimos anoche voló en pedazos. Creo que en ese momento no logro reaccionar del todo. Pero cuando salgo a la calle y camino hasta la esquina puedo verlo con mis propios ojos.

Una camioneta de un noticiero.
Una cinta amarilla rodea un poste de luz y una parada de colectivo.
Un montón de gente esperando el colectivo observa.
Un montón de vidrios rotos regados por el suelo.
Un túnel oscuro donde no queda nada en pie.
…
¿Qué hubiera pasado si además de tener la mala suerte de estar en el lugar menos indicado, hubiésemos coincidido con una hora que no nos convenía?
…
Camino, bajo al túnel del subte, espero, entro, me siento. Cosas que hago todos los días, pero esta vez de manera casi absolutamente mecánica. Mi cabeza es un montón de engranajes que no paran de dar vueltas. No me siento bien.
…
Cerca de las dos de la tarde vuelvo sobre el libro que me acompañó anoche en mi desvelo. Busco distraer mi mente de las pesadillas que se proyectan en mi cabeza. No sé si lo logro del todo. Pero por alguna razón, me detengo en una página que sólo tiene una frase, del libro
Ilusiones:He aquí la prueba para verificar
si tu misión en la tierra ha concluido:
si aún estás vivo es porque aún
te falta terminarla.

lunes, 26 de julio de 2010

Emprender por necesidad o por oportunidad

¿Que motivos llevan a emprender? Anteriormente expuse los míos, no es por una oportunidad específica, podría decirse que hay un porcentaje de necesidad, pero más acertado sería decir que es por deseo propio. Pero hoy quiero analizar que otros motivos pueden llevarnos a emprender. Aunque puede haber otros, como en mi caso, los principales son por detectar una oportunidad en el mercado o por una necesidad.
“Mientras que los emprendedores por oportunidad arrancan un negocio por que perciben ciertas falencias en el mercado y desarrollan un producto o un servicio para satisfacerlas, los emprendedores por necesidad son aquellos que optan por la actividad independiente por no hacer encontrado un trabajo satisfactorio (…) así que los primeros tienen una visión más a largo plazo y generan negocios con alto potencial de crecimiento, mientras los segundos suelen generar negocios de menor envergadura, donde la clave es generar un ingreso para sus dueños, ante alternativas laborales poco atractivas.”
María Laura Lecuona Y Danila Terragno, Tu dinero en tiempos de crisis

Más allá de los motivos que nos lleven a emprender hay dos conclusiones que considero importantes: primero, a la oportunidad no hay que esperarla, hay que salir a buscarla o mejor aún crearla nosotros mismos. Como dice Abraham Lincoln:
“Aquellos que esperan que las cosas les lleguen, es posible que reciban algunas, pero solo las dejadas por aquellos que salen a buscarlas.”
Segundo, tener un plan de negocios nos ayuda a saber desde dónde partimos y hacia dónde deseamos llegar. Es el mapa que necesitamos para que nuestro emprendimiento llegue a buen puerto. Aunque es posible que se vaya modificando según las necesidades de nuestro emprendimiento, es importante contar con el desde el principio. Ahora, ¿qué es y cómo se elabora un plan de negocios? Eso lo dejaremos para la próxima.

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