jueves, 28 de julio de 2011

Mil grullas por la paz


Si alguna vez estuvo, igual que Charly García, buscando un símbolo de paz, ha llegado al lugar indicado para finalizar su búsqueda. Los símbolos, al igual que la paz misma, los podemos construir entre todos, incluso con un pequeño pedazo de papel.
El origami es el arte de origen japonés del plegado de papel para obtener figuras de animales. El senbazuru o las mil grullas de origami se convirtieron en símbolo de paz, debido a la triste historia de Sadako Sasaki. Sadako era una niña que vivía cerca de Misasa Bridge, en Japón. Tenía dos años cuando la bomba atómica cayó sobre Hiroshima, el 6 de agosto de 1945. Su casa se encontraba a 1,5 km del sitio de la explosión. Diez años después, mientras corría una carrera, empezó a sentirse mal y cayó al suelo. Sadako tenía leucemia.
Mientras estaba hospitalizada su amiga Chuzuko Hamamoto le contó la historia del senbazuru: si lograba hacer mil grullas de origami se le concedería un deseo. Chuzuko hizo una grulla de papel dorado y se la regaló. “Aquí tienes la primera.”
Sadako empezó a plegar grullas de papel con la esperanza de volver a correr de nuevo. Al poco tiempo de empezar sus grullas conoció en el hospital a otro niño con leucemia.
“Tú también puedes hacer grullas.” - Lo animó ella. “No. Sé que esta noche moriré". – le respondió él. Sadako pensó que no sería justo pedir la curación sólo para ella, y pidió que el esfuerzo que iba a hacer sirviera para traer la paz y la curación a todas las víctimas del mundo. Luchando contra su enfermedad, Sadako llegó a hacer 644 grullas antes de morir el 25 de octubre de 1955 a los doce años. Conmovidos por su esfuerzo, sus compañeros de la escuela hicieron las grullas que faltaban para completar las mil. Sadako fue enterrada con sus grullas de papel. En 1958 en el Parque de la Paz de Hiroshima fue construida una estatua dedicada a Sadako, en su base dice "Éste es nuestro grito, ésta es nuestra plegaria; paz en el mundo".
La historia de Sadako Sasaki ha recorrido el mundo con su mensaje de paz y esperanza.
Hoy no es necesario que haya una guerra entre naciones para pedir por la paz. Cualquier acto de violencia es un atentado contra la paz. Y lo más triste es que nos acostumbramos a convivir con la violencia como algo cotidiano. Regale o regálese una grulla por la paz. Hasta la próxima.
  • Romina Goransky, además de dar clases de furoshiki, también realiza talleres de origami en Vicente Fonda Club, Julián Alvarez 1886, casi esquina Soler, Palermo. Para inscribirse o solicitar información enviar un mail a rominagoransky@gmail.com. El sábado 30 de julio de 16 a 19 hs. realizará un taller gratuito de Origami como parte del proyecto "Mil grullas por la Paz" en la Galería PHOS de Torres del Sol - Local 118 - Ruta Panamericana - Km.50 - Ramal Pilar

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